Aralar Nafarroa

5. VIOLENCIA POLÍTICA, PACIFICACIÓN Y NORMALIZACIÓN

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Convencidos de que Navarra es parte importante en el camino hacia la normalización política y la pacificación, desde Na Bai debemos impulsar el debate y el diálogo sobre la necesaria involucración de Navarra en el proceso de paz.

La pacificación y la normalización política tienen como exigencias  imprescindibles la desaparición de la violencia política, el respeto a los derechos humanos por parte de todos y la libre concurrencia de todos los proyectos políticos.

Dentro de los posicionamientos programáticos la normalización política, la pacificación y la desaparición de todo tipo de violencia de signo político, es un compromiso fundamental de Na Bai. Como forma de consecución de esos objetivos, defendemos que el dialogo político sin exclusiones es el instrumento más eficaz para la resolución de problemas políticos.

Con la misma firmeza manifestamos el rechazo explicito a cualquier forma de violencia o a la utilización de la misma como forma de obtener ventajas políticas. Con este fin mostramos nuestra disposición y compromiso para colaborar en la búsqueda de vías democráticas para acabar con el uso de toda violencia política.

Na Bai fundamenta en el respeto y reconocimiento de todos los derechos humanos sin excepción, los principios sobre los que se deben basar todas las actuaciones, públicas y particulares a la hora de abordar soluciones, de cualquier tipo, para la erradicación de las actividades y comportamientos violentos.

La defensa de todos los derechos humanos hace hincapié en la necesidad de una profundización democrática, en el respeto a los derechos individuales y colectivos y en el reconocimiento de los derechos civiles y democráticos para toda la ciudadanía.

Defender el respeto a los derechos humanos sin excepción, supone el fin del ejercicio de la violencia contra el adversario, el respeto de las victimas y de los derechos de los presos y, el fin de la persecución, de las amenazas, de la tortura y de la existencia de una legislación y una jurisdicción de excepción.

Na Bai manifiesta su más absoluto rechazo al uso partidista e interesado de la existencia de actos violentos, o al aprovechamiento de los mismos con el fin de obtener ventajas políticas.

5.1 Posicionamiento de Na Bai ante la comisión de hechos violentos

Na Bai acuerda establecer y determinar los principios básicos que han de guiar sus pronunciamientos en cada una de las circunstancias que se producen como consecuencia  de los hechos violentos en nuestra sociedad.

Son unos principios generales y básicos que por lo tanto valen siempre y que suponen un posicionamiento ético, político y social. Estos principios son de aplicación, sea quien sea el autor del hecho violento, tanto si es ETA, como si es cualquier otra persona o institución publica o privada. Son los siguientes:

1.- Condenar y reprobar el hecho violento. Negar cualquier justificación para la utilización de la violencia con objetivos políticos.

2.- Mostrar solidaridad a las victimas y a sus familiares y allegados de carácter social, político o profesional. Na Bai proclama su solidaridad con todas las victimas y siempre.

3.- Expresar la defensa de los derechos humanos como cauce y requisito permanente de actuación sin excepciones.

4º.- Manifestar la voluntad y compromiso de trabajo con las instituciones y responsables públicos correspondientes en la erradicación y persecución de todo delito e injusticia, siempre dentro del mas escrupuloso respeto y cumplimiento de los derechos humanos.

5.- Proclamar el dialogo político y social sin exclusiones como cauce democrático fundamental para la superación de los problemas, los contenciosos y los enfrentamientos sociales y políticos. Diálogo que corresponde exclusivamente a las instituciones y fuerzas políticas en represtación de la sociedad.

La razón del acuerdo de establecer estos principios así como de hacerlos públicos en el momento adecuado está guiada por el objetivo de evitar la utilización política y propagandística de los hechos violentos para la defensa de determinados postulados partidistas o para la obtención de ventaja políticas, lo que Na Bai desaprueba.

Los posicionamientos o emisión de voto que sea adoptados por, partidos o personas pertenecientes a Na Bai,  y que no respondan a estos principios, o vayan más allá de los mismos, por ejemplo en lo relacionado con el apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o a los órganos judiciales encargados de la legislación especial, lo serán a titulo personal, de ninguna manera podrá justificarse como posición oficial de Na Bai.

5.2. Posicionamiento de Na Bai ante la lucha antiterrorista

Resulta evidente que la sociedad y las instituciones deben hacer frente a un fenómeno como el de la violencia política. Siendo conscientes de la necesidad de acometer medidas de diversa índole (políticas, judiciales y policiales) para hacer frente a la violencia política, Na Bai no comparte buena parte de la denominada “política antiterrorista” gubernamental y en concreto rechaza:

  • la Ley Antiterrorista y muchas de sus manifestaciones que suponen supresión de derechos fundamentales y garantías jurídicas (periodos prolongados de incomunicación, falta de presunción de inocencia, limitación del derecho a la defensa, supresión de facto del habeas corpus…) y facilitan espacios de impunidad y episodios periódicos de malos tratos o torturas.
  • la Ley de Partidos y sus consecuencias que limitan el pluralismo político, y los derechos fundamentales de asociación, reunión o manifestación.
  • múltiples actuaciones judiciales, que aun revestidas de un barniz de legalidad no pueden ocultar su impulso político (ordenes de ingreso en prisión arbitrarias, fianzas abusivas, prisiones preventivas de larga duración, doctrina “Parot”, …) y su más que dudoso encaje en una sociedad democrática y en un sistema jurídico garantista.
  • la política penitenciaria y la dispersión, como castigo añadido a presos y familiares,…

Na Bai entiende que una solución exclusivamente policial, no será seguramente posible y además no es deseable. Que la normalización política de este país precisa de un final dialogado que lo haga definitivo, lo que no significa que haya que realizar concesiones políticas a quien practica la violencia pero sí que debe encauzarse en claves democráticas el conflicto político existente. En definitiva, que la política puede y debe contribuir al fin de la violencia.

No es legítimo que nos pongan en el disparadero de tener que aceptar su “política antiterrorista” para salir en la foto del rechazo a la violencia. Porque eso y no otra cosa es lo que nos exigen bajo el pretexto de apoyar a policías o jueces. Na Bai no cuestiona que un comando sea detenido, lo que se cuestiona es un conjunto de medidas que forman la política antiterrorista y que son  difícilmente compatibles con la defensa integra de los derechos humanos.

Se nos exige una renuncia ideológica que no debemos aceptar. Renunciar a los matices en política es renunciar a la política. No existen razones de “oportunidad” que nos aconsejen renunciar temporalmente a nuestra ideología. Ceder a la presión mediática es una muestra de debilidad ideológica y una falta de coherencia. La defensa de los derechos humanos no admite “tempus”, hay que defenderlos siempre y en todo lugar, también cuando resulta incómodo o poco popular hacerlo.

5.3. Na Bai ante acuerdos contra la violencia o pactos antiterroristas

Na Bai considera perjudicial para la normalización y pacificación, la constitución de Pactos Antiterroristas, que desde planteamientos frentistas buscan imponer posiciones o visiones partidarias sobre la necesaria convivencia pacifica y el respeto a todos los derechas para todas las personas.

Na Bai no acepta que con el supuesto fin de hacer frente al uso de la violencia con fines políticos, se intenten acometer modificaciones legislativas que restrinjan derechos fundamentales, se quiera avalar dichos cambios o se pretenda dar cobertura política a actuaciones en materias de justicia, seguridad u orden público que puedan acarrear violaciones de derechos humanos.

Defendemos que el trabajo a favor de la normalización y pacificación debe realizarse desde el respeto a la pluralidad de la sociedad y la búsqueda del acuerdo mediante el dialogo y el acuerdo.

No obstante si se quisiera entrar en ese debate Na Bai manifiesta que todo pacto que aspire a ser un marco de referencia de la convivencia en Navarra y pretenda articular los principios mínimos de actuación en nuestras instituciones debe partir del reconocimiento explícito y efectivo de la pluralidad política y social de esta Comunidad. Consecuentemente, debe contemplar y recoger el derecho de todos los proyectos a ser defendidos y a materializarse en democracia, en igualdad de condiciones y de oportunidades, si así lo decide libre y democráticamente la mayoría de la sociedad navarra.

En Navarra convivimos proyectos políticos legítimos diversos, e incluso opuestos, desde el de quienes defienden un proyecto de España unida hasta quienes proclaman la independencia de Euskal Herria. Cualquier pacto que pretenda obviar o negar esta realidad será, además de falso en sus objetivos, sectario, ya que tendrá como fin marginar y excluir a un sector de la sociedad, y en ningún caso promover la paz, la convivencia y la democracia.

Na Bai considera que los ejes para la constitución de un marco de convivencia democrática entre navarros y navarras deben ser la defensa de los derechos humanos sin excusas ni excepciones, empezando por el derecho a la vida, y la asunción y respeto de la pluralidad de esta Comunidad, así como la implementación efectiva de las medidas correspondientes para garantizar su pleno desenvolvimiento sin más obstáculo que la voluntad de la ciudadanía.

Asimismo, es responsabilidad de los partidos, los representantes de la ciudadanía y las instituciones tratar con seriedad y con rigor los problemas más sensibles de la sociedad, tales como el terrorismo, la violencia y sus víctimas, y por tanto, cualquier uso obsceno del dolor, o su patrimonialización en beneficio partidista, resulta rechazable y contraproducente.

La reivindicación del Estado de Derecho y de la exclusividad de las vías civiles y políticas como único medio aceptable para la defensa de las ideas y de cualquier proyecto político en democracia conlleva un compromiso nítido y sin excepciones con los derechos de todas las personas. Ello implica el rechazo de cualquier estrategia violenta, pero también que la persecución del delito y la actuación judicial o policial para evitar atentados jamás puede justificar o amparar la vulneración de los derechos y garantías que corresponde a toda persona. Porque la defensa activa del principio de que no todo vale para conseguir objetivos u obtener réditos políticos es clave para la deslegitimación política y social del terrorismo y de la violencia.

Como consecuencia de todas estas reflexiones, Na Bai plantea las bases sobre las que considera que debe sustentarse la posición común de los partidos e instituciones navarras por la paz y por la convivencia, a favor de los derechos humanos y el respeto a la dignidad de las víctimas:

  1. Desde la premisa fundamental de rechazo y condena total y absoluta del uso de la violencia con fines políticos o de otra naturaleza, y nuestro compromiso claro e inequívoco con el respeto a los derechos humanos de todas las personas y siempre:

  1. Expresamos nuestra reprobación total y absoluta del terrorismo de ETA.
  2. Del mismo modo, y de acuerdo con la misma premisa manifestamos nuestra reprobación total y absoluta del terrorismo del GAL inspirado y organizado por altos cargos del Estado.
  3. Denunciamos todo régimen político que, como el franquismo, sea instaurado por la fuerza y la violencia, contra la voluntad democrática de la ciudadanía, y con el objetivo de sojuzgarla.

  1. Hacemos una defensa a ultranza de los Derechos Humanos y de los principios y garantías que sustentan el Estado de Derecho, marcando los límites de actuación para toda persona, organización, autoridad e institución, incluidas la Policía, la Justicia y los funcionarios que intervienen en la llamada ‘lucha antiterrorista’. Así, exigimos que se adopte una decisión firme para poner fin al régimen de incomunicación que propicia la práctica de la tortura por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, tal y como vienen denunciando Amnistía Internacional o el Relator de la ONU, y se adopte la determinación de aplicar los protocolos de prevención que propone la citada organización internacional.

  1. Proponemos un reconocimiento expreso, nítido e integral por parte de todas las instituciones de las víctimas de la violencia terrorista: el reconocimiento y solidaridad con las víctimas de ETA; el reconocimiento y solidaridad con las víctimas del GAL y el Batallón Vasco–Español, así como las víctimas causadas por los excesos de los cuerpos policiales a lo largo de todo este tiempo.

  1. Planteamos que se prosiga y se complete el compromiso activo de todas las instituciones públicas de Navarra, sin excepción, con el resarcimiento de las víctimas de la dictadura franquista, y la promoción de la recuperación de la Memoria Histórica para evitar el olvido, la exclusión ofensiva o la degradación de estas víctimas.

  1. Defendemos un acuerdo que propicie la expresión pública, social y política pacífica y democrática de la pluralidad de Navarra, y por lo tanto, conlleve la determinación de reformar o denostar cualquier norma o decisión que por sanción o prohibición, lamine, coarte o limite el ejercicio de esa libertad, tal como la Ley de Símbolos o la Ley de Partidos.

  1. Instamos a corregir con determinación la exclusión sistemática y arbitraria de organizaciones políticas o sindicales de foros de decisión económica, política y social de trascendencia para el conjunto de la ciudadanía, porque no comparten el marco jurídico – político vigente en Navarra.

  1. Apostamos por contribuir de forma decidida a la deslegitimación de la violencia que pretende lograr objetivos políticos. Pero instamos al abandono de la instrumentalización de la violencia de ETA para imponer una ideología concreta a la sociedad y para alimentar actitudes revanchistas.

Y por último, reivindicamos el diálogo como la herramienta válida para abordar el necesario proceso de normalización y resolución del conflicto político todavía pendiente en este país.

5.4. Posicionamiento de Na Bai ante las víctimas de la violencia

Na Bai considera necesaria la atención y el reconocimiento, desde todos los ámbitos de la sociedad, de las victimas de ETA, las de GAL, BVE o las derivadas de actuaciones policiales. Todas las victimas deben ser tratadas y consideradas por igual, pues son merecedoras del mismo respeto y de los mismos derechos.

Defendemos la conveniencia de dicho reconocimiento, mediante la correspondiente ley. Dicha ley ha de tener un carácter integrador recogiendo todos los aspectos que se estime conveniente queden recogidos y reconocidos como derechos que derivan de las circunstancias que le dan el carácter de victimas de la violencia de motivación política.

Na Bai rechaza la utilización de las víctimas con fines partidistas, así como la pretensión de que la condición de víctima otorgue la razón política.

Na Bai considera igualmente victimas, a las que se les debe reconocer tal condición, a las que fueron perseguidas, encarceladas o asesinadas en el golpe de estado del franquismo en 1936. A dichas victimas, en las personas de sus familiares, debe serles reconocido  esta condición y los derechos que de la misma deriven. Estos derechos han de estar equiparados con los establecidos para otro tipo de victimas.

5.5. Posicionamiento de Na Bai ante la Ley de Partidos  y ante Batasuna

Na Bai  muestra su desacuerdo con los diferentes cambios legislativos especiales introducidos por el Estado con el fin de hacer frente a la situación de violencia y conflicto político. En este sentido ratificamos nuestra oposición a toda legislación especial y que conculque derechos democráticos individuales o colectivos, como la Ley de Partidos, o a la existencia de instancias judiciales especiales como la Audiencia Nacional, que no garantizan los derechos y seguridad personal de las personas detenidas,.

Defendemos el derecho democrático de representar y ser representados políticamente, y por ello defendemos que todas las opciones políticas deben estar presentes en los procesos electorales. Ratificando nuestro rotunda oposición a la ilegalización de opciones políticas.

Na Bai defenderá en los Ayuntamientos los derechos de todos los cargos públicos sin excepción. La ilegalización de las siglas por las que concurrieron, no anula sus derechos como cargos públicos ni le merma representación sobre las personas que les dieron el voto.

Consecuentes con el principio democrático de respeto a todas las opciones, Na Bai respetará y trabajará con los cargos no adscritos con la misma consideración que la hace con el resto de grupos municipales.

Los requerimientos judiciales que derivados de las ilegalizaciones, reciban para su ejecución Alcaldes de Na Bai,  serán acatados por imperativo legal. Na Bai no contempla los planteamientos antidemocráticos impulsados por otras fuerzas políticas de marginación, no colaboración o restricción de derechos de los cargos públicos pertenecientes a listas ilegalizadas.

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Escrito por eztabaida

21/01/2010 a 1:39 pm

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